miércoles, 17 de diciembre de 2014

LOS OJOS DE LOS NIÑOS

 
Hace tiempo que dejé de ser niña, y aunque me he esforzado mucho por conservar el brillo en los ojos, he visto tantas cosas  tristes y he llorado tanto, que ya no sé si es el brillo antiguo, conservado, el que dicen que ven en mis ojos o es el brillo nuevo de la remodelación interna, continua y tenaz, a la que he estado sometida desde chica.
Yo quiero pensar que es el segundo tipo  de brillo. Un brillo  que no está ahí simplemente porque los ojos nuevos nacen brillantes, como la piel nace estirada y el pelo es una pelusa suave de seda. Eso significaría que apenas por una feliz coincidencia, no se ha apagado y no tendría mérito ninguno, como nacer bonito o feo, te pasa y ya está, sin que hagas nada por merecerlo.

Quiero pensar que mi brillo es el brillo conquistado por los ojos adultos de quien ha sabido sacarse un cierto lustre por dentro a fuerza de pensar , leer, estudiar, sufrir, meter la pata, escuchar  a las personas , aprender con ellas y abrir la mente y el corazón a nuevas verdades.
Verdades no dogmáticas, de esas que te meten cuando eres chico como un supositorio, sino verdades verdaderas que te las tienes que meter tú mismo y duelen mucho más cuando entran. Duelen  como puñales que atraviesan tu cáscara  y tu máscara y te obligan a mirarte al espejo una y mil veces para ir reconociéndote en cada nueva arruga que modela el rostro nuevo que el reflejo te devuelve cuando quieres ver tu imagen. 

Así fue conmigo, tuve que aprender muchas cosas y gracias a eso, esa imagen de dos hombres besándose no me perturba ni me da asco. No me causa ninguna reacción negativa y eso me deja feliz, pues he tenido que  desmontar muchos mitos, y muchos preconceptos que me hicieron tragar de niña para llegar a ese punto.

Un amigo gay me dijo hoy, que esa foto que acompaña mis palabras ha sido retirada de una campaña publicitaria porque alguien la ha denunciado. Parece ser que hay quien cree que a  los ojos de los niños puede ser perjudicial y es importante que más voces se alcen opinando sobre lo que los ojos de los niños pueden ver o no. No soy política, ni oculista, ni tengo ningún cargo importante, pero tengo ojos, he sido niña y soy madre desde hace dieciocho años, he conocido a muchos niños y niñas con ojos y me considero legítimamente capacitada para opinar sobre ojos y niños.
En primer lugar  diré que ningún niño nace predispuesto a ser del Betis, a flipar con la Virgen del Rocío, o a emocionarse con ninguna bandera de ningún país. Esas cosas se aprenden en casa, con la familia o en la escuela con los amigos. Y es en esas horas que tambien aprendemos a  tener miedo o asco de los gays, de las divorciadas o de los musulmanes. Nos inculcan los miedos, nos meten las ideas de lo que es pecado, o no, a los ojos de los dioses que los adultos dicen que existen y te pasas el resto de la vida perdonándote a ti mismo por sentir lo que sientes o cambiar de opinión y creer en el fondo del alma que lo que te ensañaron estaba casi todo equivocado y podrido.

Sin embargo a ningún niño hay que enseñarle a ser compasivo Cuando ve otro animal herido llora, porque sabe lo que es una herida con sangre y  sufre  cuando ve un toro masacrado o un perrito abandonado. Hay que hacerle un lavado de cerebro para que crea que el toreo es un arte, que las cabras sirven para tirarlas de los campanarios,  o que las gallinas no sufren en las granjas de gallinas una vida miserable odiosa y cruel en esas jaulas apiñadas.

Ningún niño sufre naturalmente al ver dos personas besándose sean del sexo que sean, aunque muchos  sí se quedan  sorprendidos al enterarse de como se tienen los niños y les puede dar miedo si no se les explica bien que el sexo es divertido y bueno y hay que practicarlo sin culpa, sea con amor o sin amor.
Ningún niño ve sus ojos perjudicados por ese beso gay, pero tal vez sí, por las filas de desempleados, los mendigos en las calles, la gente pidiendo en el metro o durmiendo en cartones, familias siendo desalojadas de sus casas porque no pueden pagar la hipoteca, que por cierto ya hemos pagado con dinero público a los bancos, viejos desamparados con pensiones recortadas, madres de familia prostituyéndose de manera improvisada en esos polígonos invadidos por mujeres  de otros países, traídas tal vez con engaños a  divertir a los canallas que disfrutan con ese tipo de sexo triste.
Tantas cosas hacen daño a los ojos de los niños...el oso polar asustado en su pedazo de hielo, las foquitas  siendo matadas a palos para que cuatro putas ricas se sientan sexy vistiendo sus pieles,  los niños de África con sus moscas, los de Gaza destrozados en las escuelas bombardeadas, Malala tiroteada, los africanos llegando en pateras, las chicas de India violadas en los autobuses, los indios desplazados de las selvas por los traficantes, las mujeres matadas a pedradas por tener sexo en países donde aplican leyes religiosas a la vida civil...

Y toda la lista interminable de barbaridades  que el denunciante de esa foto no debe ver porque usa  alguna sustancia maravillosa que le impide ver la realidad y distinguir lo malo de lo bueno.
Tal vez debería preocuparse menos  con los ojos de los niños y empezar a preocuparse, y mucho, con los suyos, para después aprovechar su impulso denunciador y empezar a denunciar esas cosas horribles que hieren los ojos, el corazón y la dignidad de las personas de cualquier edad.

Isabel Salas




14 comentarios:

  1. Hola, Isabel, el Google+ me trajo hasta aquí.
    Tu entrada me pareció muy reflexiva, ahora voy a investigar más en tu blog, porque veo que escribes diferentes cosas.
    Te dejo un abrazo... y me anoto como seguidor.
    HD

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    1. Sí, tengo siempre alguna impertinencia que decir sobre casi cualquier asunto.
      También estoy levantando la falda de tu blog.
      Me ha hecho mucha gracia el obituario arruinado.
      Un abrazo.

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  2. Los niños ven con claridad, la mala educación es la q nos pervierte la vista, pero a lo largo de nuestra vida es inevitable recibir esa mala educacion, solo algunas personas lo superan

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    1. Es una conquista personal sacudirte toda la mierda moralista que te inyectan directo en la vena.

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    2. Gracias por escribir esta entrada, Isabel.

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    3. Gracias a ti por leerla y apreciarla. Es tan sincera como todo lo que escribo y al mismo tiempo es muy triste que en pleno siglo XXI todavía tengamos que estar comentando cosas como esta...pero en fin...todo se andará.
      Muchos besos.

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    4. Empatizando contigo, Isabel. Voy a leerte y disfrutarte. Gracias

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    5. Gracias a ti María Victoria, un abrazo.

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  3. La moral no es mala, te da parámetros de comportamiento en eso que llamamos el bien. Ahora bien, lo que se ve o no depende de uno si es o no bueno. Realmente hay infinidad de cosas que hieren los ojos, de niños y adultos, pero se ven. Hay que saberlas estudiar y hacer algo al respecto. Pero un beso gay es un comportamiento muy visto actualmente y muy cosa de cada pareja. Esa vida personal de cada quien. Si bien muchos no estamos de acuerdo, no b sirve señalar ni juzgar. Sin personas como Todos con amor y sentimientos y amigos maravillosos. La vida de cada quien hay que respetarla.

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    1. En el terreno religioso, la tolerancia democrática es reconocer el derecho de cada cual a practicar creencias religiosas de su elección, mientras ese culto no viole las leyes civiles (en caso de colisión, siempre deben predominar éstas); pero ese derecho individual no puede nunca convertirse en un deber para nadie ni desde luego para la comunidad en su conjunto. Ninguna autoridad religiosa puede aspirar a convertirse en una especie de tribunal superior que juzgue qué leyes deben ser aceptadas y cuáles rechazadas, es decir, que pretenda convertir los “pecados” según su creencia en “delitos” para todo a través del Código Penal. Conviene no olvidar tampoco que el rechazo de creencias en lo sobrenatural (en nombre de la verdad o la razón, por ejemplo) también debe ser una postura religiosa defendida y protegida por la ley. Lucrecio, Voltaire, Freud y Nietzsche son figuras de la historia de las religiones, tanto como San Agustín o el cardenal Newman.

      http://www.movimientocontralaintolerancia.com/html/admin/verNoticia.asp?cod=1089&esBusq=True

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  4. En algún punto de la historia empezamos a construir sociedad y civilización a costa de humanidad y evolución.

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    1. Así es, tenemos hoy una sociedad que lejos de estar al servicio del ser humano, le exige sacrificios continuos para el bien de ella siendo que "ella" no es nadie y los individuos sacrificados, son sin embargo, seres insustituibles.

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  5. Que decir Isabel. Que tienes mucha razón y que hay cien millones de cosas peor que un beso entre dos hombres; beberse una Coca cola por ejemplo.

    Un beso Isabel

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