sábado, 7 de noviembre de 2015

POR ESO


Yo sé que no se debe suplicar que te quieran.

Por eso no lo hago. Va contra todas las leyes del amor y debo ser fuerte, resistir las ganas y no hacerlo.

Por eso no te pido que me quieras, ni que me hables, ni que vengas, ni que me mires, ni que me des un beso, ni que me cantes, ni que me cuentes chistes, ni que me digas cosas bonitas de esas que antes me decías.

Por eso.
Para no salirme de la ley y que me pongan una multa o algo peor por hacerlo todo ilegal, es que me callo y no digo nada o casi nada. 

Sólo en el pensamiento, a veces, mentalizo las cosas que no debo decirte con palabras e improviso una telepatía wifi que haga que resuenen en tu cabeza las cosas que vuelan dentro de la mía. Palabras prohibidas que no debo decirte pero puedo pensar, quiéreme, háblame, ven, mírame, bésame, cántame, cuéntame chistes, dime cosas bonitas de esas que antes me decías. 

Y en mi cabeza funciona, vienes y me besas.
Todo imaginado menos la sonrisa que se me dibuja en la boquita que es completamente real y legal.

Isabel Salas




2 comentarios:

  1. Imaginemos esos besos que sonríen en tu boquita. Un abrazo, Isabel.

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    1. Imaginar es tan baratito que casi no cuesta nada. Besos Alfredo

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