Pensaemas

sábado, 31 de enero de 2026

REQUISITOS

 
Posiblemente el acto de enamorarse y los requisitos necesarios para que tal enamoramiento suceda cambian mucho a lo largo de los años. Yo tenía un amigo que me decía siempre que el mejor amor no es el primero, contrariamente a lo que muchos opinan.
Él siempre defendió que el mejor de todos los amores es, sin lugar a dudas, el último, pues es el que te pilla actualizado con todas las manías, los defectos y los desperfectos y para enamorarse tiene que atravesar tantas capas de grasa de foca  que si llega a lo vivo y te capta la  esencia es que te quiere y le gustas y de veras merece que confíes en él y le entregues tu corazón.

Todo eso está muy bien, pero la verdad es que lo mismo valen otros argumentos para enamorarse como estoy descubriendo al ir viviendo. 
Puede ser que te mira bonito, que te hace reír, que te  enseña a subir un vídeo, que  sabe hacer sexo tántrico, que nunca hace trampas en el trivial, que sabe que Greta Garbo se sacó las muelas para tener los pómulos más favorecedores o cualquier cosa sin sentido. Cuando una se quiere enamorar se enamora hasta de una meada grabada en un whatsapp.

Sin embargo uno de los argumentos más contundente que tiene un hombre para conseguir que le prestes atención y des valor a su galanteo, incluso después de joderte con su insensibilidad   o de haber despertado en ti las ansias asesinas que te convierten en inspector de inmigración y te pones a arreglarle los papeles para deportarlo a Plutón en menos de 48 horas .... es una cosa boba. 

El infeliz llega y te dice que te ama, que no se dio cuenta, que le importa mucho haberte dejado triste y tú lo escuchas todo con las lágrimas de las orejas de punta mientras calculas científica y fríamente cuantas vueltas a la derecha tarda un testículo en desprenderse del cuerpo humano. Lo escuchas un poco como el que oye llover hasta que te él dice con la voz llena de testosterona:

- Anoche me masturbé pensando en ti amor.

Ohhh, que romántico. En un periquete la rabia se te pasa. Si él, que podía haberse masturbado pensando en todas las misses universales, en las actrices porno o en la loca esa que da LIKE en todo lo que él publica en su muro te escoge a ti para hacerse una paja, definitivamente, es amor. Está enamorado. Nadie lo obligó.
Es sincero. 
Y es además un argumento tan bueno y válido como lo de ausencia de muelas de Greta Garbo, eso seguro.

Isabel Salas




sábado, 10 de enero de 2026

ALEATORIEDADES



Algunas cosas pasan a la luz del día y otras a plena luz de la noche.


Las hay que pasan desapercibidas y otras que llaman la atención de todos, incluso, aunque no existan.

Muchas suceden entre cuatro paredes y otras, magníficas, sólo entre tus brazos. Cosas que no deberían de haber pasado y otras que desearíamos que pasaran y rezamos para que así sea. Algunas que a nadie importan, y que aún así, se meten en las conversaciones de las vecinas chismosas y unas cuantas que pasan tan a las claras que todos se deslumbran y ni las ven.

Las hay que pasan lentamente, como los días sin ti y las que lo hacen a la velocidad en que la limonada baja por la garganta en días de verano. Rápida y mística, haciendo que te quieras hincar de rodillas ante el altar del Dios del hielo.

Cosas que me pasaron contigo y otras que sucedieron cuando ya te habías muerto, (ido, callado, mudado, casado) y tengo que contártelas de noche, en mis sueños, llorando a veces, imaginando que me oyes.

Me pasan cosas imposibles de creer y otras tan absurdas que ni merece la pena contarlas. Coincidencias increíbles, misterios insondables, enamoramientos inexplicables, deseos inconfesables, hambres incontrolables, ganas de reír, de llorar, de morir, de vivir, de parar, de parir, de seguir, de sembrar, de dormir, de escribir o de mirar por la ventana esas ramas mecidas por el viento.

Tan dulcemente.
Tan hojas vivas, tan juguetonas, tan llenas de susurros, tan esperando la lluvia,  tan del agrado de mi gata.

Pero llega gente, me traen regalos o noticias, y hacen que tenga que alejarme de la ventana. Gente que me cuenta chistes, me distrae, me enseña nuevas recetas de buñuelos o comparte secretos conmigo que preferiría nunca haber escuchado.

Hay hombres que me tocan la guitarra para enamorarme y otros que me tocan las tetas para calentarme. Algunos fingen que me desean para tratar de conseguir algo de mí y otros que no me quieren aunque sus manos y sus ojos me coman viva.

Hay momentos de paz y otros de guerra, de recapitular, de quemar naves, de rendirse, de construir, de decidir, de destruir, de irse, de posponer, de llegar, de bailar, sacarse el carnet de conducir, de beber, de descansar, de discutir, de arreglar el armario, de limpiar las ventanas o de hacer sexo oral.

De alejarse.
De volver.

De arrepentirnos, de pedir perdón, de pedir permiso, de pedir la vez en la fila, de pedir favores y de imponer.

De mandar flores o de  mandar a la mierda.

De dar la mano, de dar la razón, de dar por bueno lo nefasto, por perdido lo que no nos ama, de dar las gracias o de dar la enhorabuena. De hacer la cama o de deshacerla hasta sacarle sangre, de hacer bizcochos y de hacer oídos sordos.

Así es la vida, una sucesión de anécdotas, de comidas, de actos, de canciones, de risas, de orgasmos, de frases, de viajes, de poemas, de besos, de maletas, de gatos, de ginecólogos, de bibliotecas, de señas de wifi, de pediatras, de colores para las uñas, de abrelatas.

Y así son las cosas.
Aleatorias.

Como el baile de las hojas de la ventana, como la vida.
Como las caricias de mi gata.

Tan impredecibles.

Isabel Salas




sábado, 3 de enero de 2026

LUZ Y TÚ



Luz y sombra,
mano y luz,
sombra y boca, 
pierna y yo.

Beso y tú,
diente y yo,
carne y baba,
leche y yo,
agua y tú.

Tiempo y tú,
sexo y yo,
abrazo y luz,
contraluz.

Sombra y carne,
piel y tú,
y yo.
Contigo yo, tuya yo,
mío tú.

Los dos y todo.
 Lo que cabe en las sombras,
y lo que se derrama de la luz.
Sombra, 
que ilumina y asombra,
  y contigo yo.
Tú y yo mi amor mío.
Luz y tú.

Isabel Salas