Pensaemas

lunes, 19 de mayo de 2025

PÁGINA 57 DEL LIBRO QUEDAN BASTILLAS




“Enjalma” es una palabra antigua y poco usada pero suena muy bien y es muy interesante. Es melodiosa,  armoniosa y misteriosa, porque casi nadie recuerda hoy qué significa. Sin embargo, cuando descubrimos su significado se vuelve aún más fascinante pues nombra una especie de aparejo o albarda que se coloca sobre el lomo de las bestias de carga para acomodar el peso y evitar que las lastime.

Me gusta porque es una palabra áspera y útil. No nació para la poesía, nació para mulas, caminos, cargas y polvo.

Y quizá por eso me interesó injertarla en un poema. Para ver si nacía un aguacate con olor a limón, o una lágrima en un ojo.

Es cierto que hay palabras que nos llegan ya perfumadas de literatura, como si las musas las hubieran rociado con perfume caro de free shop: luna, herida, noche, ausencia o silencio. Enjalma no. Enjalma entra con barro en los zapatos y sudor de mulo.

Entre sus misterios encontramos otra acepción,  también puede nombrar aquello que amortigua una carga, lo que hace soportable un peso que de otra manera dolería demasiado. Esto sí es pura poesía.

A veces una persona puede ser eso para otra. No quien elimina la carga, sino quien consigue que pueda llevarse.

Definitivamente hay palabras antiguas que todavía encuentran un lugar nuevo cuando las miramos de otra manera.