jueves, 15 de agosto de 2019

SEMILLAS DE MAR



Otros traen las manos en los bolsillos, caramelos o monedas.


Algunos traen facturas del pasado, cicatrices dobladas entre los pañuelos, pastillas para dormir, para despertar, incluso para soñar o dejar de temblar, pero tú no, tú traías semillas de mar.

Tus pantalones abultaban y tu sonrisa más aún. Me miraste a los ojos mientras rebuscabas  con tu mano derecha en el bolsillo y al sacarla me pediste la palma de la mía.

- Ten cuidado, que no se caigan, hay que escoger muy bien dónde se planta un mar.

Tenías razón, las planté en mi corazón sin pensarlo demasiado y mientras estuviste conmigo, fue divertido jugar juntos en la olas y descifrar los susurros de las caracolas.

Lo malo es ahora, que te fuiste. No sé nadar sin ti y hay demasiada agua desbordándome.

Creen que son lágrimas.

Nunca vieron una semilla de mar mal plantada.

Isabel Salas



domingo, 11 de agosto de 2019

PARA EL CAMINO


Ahora que me voy, dime otra vez que me quieres, aunque sea mentira. Dímelo como antes, como cuando creías quererme y lo decías tan convencido, que sin querer y sin quererme, nos convencías al sol, a las estrellas y a mí.

Una vez más, chiquita, sin muchos requisitos, así como te salga. Yo sé que no me quieres, pero aún así me gusta oírlo, sabes. Una vez más, para el camino, para cuando esté lejos y me haga falta y nadie me lo diga, ni siquiera de broma o sin querer, como lo hacías tú.

Dímelo bajito, envuelto en papel de bocadillo. Un te quiero en cajita "de viaje", que me lo pueda llevar para comérmelo cuando apriete el hambre de ti y el vacío del corazón haya llenado mi barriga y sienta que me muero.

Un te quiero de esos que me quitan la angustia, que me llenan de luz, que me dejan temblando y hacen que mi corazón deje de llorar aunque sea un ratito.

Ya me estoy yendo, aunque no lo parezca. Cada día más lejos me voy. Me alejo a paso firme, sabiendo que es lo que deseas y lo que me conviene. Me lo explicaste y lo entendí. No estoy en tus planes y nunca estuve, fui sólo un baile en medio de tu fiesta, un beso más entre miles de besos mejores que los míos.

Lo sé, ya lo entendí. Intento obedecer aunque no lo parezca.

Me voy a cachos. Mal. Volviendo a ratos por si te arrepientes, pero me voy. A la velocidad que puedo irme, sin ganas pero andando. 

Ten en cuenta que hay partes mías que aún no me devolviste. Busca bien ahí entre tus cosas, y cuando las encuentres, mételas en la cajita de mi te quiero para el camino, quién sabe así, consiga irme de verdad y para siempre como quieres y como me conviene.

Quién sabe.

Quién sabe, si me ayudas un poco, lo consiga.

Isabel Salas



jueves, 1 de agosto de 2019

MARABUNTA



Así como el cabello,
las riendas de sujetar por dentro,
se sueltan.

Se desbocan las penas
 y a desconsuelo suelto.
 lloramos.

Disgustos anarquistas
que sin licencia
nos inundan los ojos,
 con millones de lágrimas,
hechos manojos.

Decepciones
dolores, 
traiciones,
ausencia de colores.

Todo se junta.

Todo se desamarra
y observas, desde dentro,
la marabunta.

Son momentos que pasan,
como otros,
que también pasaron,

Tu lágrimas se juntan a las de otros
que también lloraron.

Y todo sigue igual
cuando te peinas,
secas tus ojos, 
y miras los despojos.

Isabel Salas





miércoles, 24 de julio de 2019

HABLAR Y AMAR


Después de amarnos 
me llenas de palabras,
de frases, 
de caricias,
de dedos en mi pelo.

Siempre es así.
Yo me quedo escuchando,
las cosas que me dices
y más que eso,
imaginando
 cómo 
y por qué las dices.

Cosas aleatorias que vienen a tu boca,
sin que tú mismo
sepas porqué las cuentas.

Son hilos de cometa 
que cosen cicatrices
cuando tú me las dices.

Heridas tuyas,
viejas heridas que se abren al hacer el amor,
y que los hombres cosen
de esa manera,
contando a su mujer, entre caricias,
dónde nace el dolor.

Pongo atención en todo,
en tus ojos, 
en el músculo de tu brazo,
que sabe agarrar fuerte 
y sabe ser gentil.

En la voz que usas 
para contarme las cosas que me cuentas,
después de amarme.

Voz de secreto a voces.
De mírame.

Voz de besos cansados,
voz especial de intimidad.

Hablar después de amar,
en realidad,
es lo mismo que amar,
y las palabras, 
lo mismo que besar.

Isabel Salas

miércoles, 10 de julio de 2019

TAN ASÍ


Hay una luna absurda hoy, casi llena, casi redonda.


Parece una monedita antigua que un niño  antiguo sujetó mientras caminaba recorriendo la muralla china, por el lado de fuera, y la desgastó, restregándola contra ella. Así deformada parece abollada, caída y magullada o a lo mejor no, soy yo que me siento así y sin querer al mirarla la veo con mis ojos que sirven de espejo a mi alma caída y abollada como una moneda desgastada porque un niño malo la raspó jugando y  me la desgastó sin preocuparse qué pasará después, si alguien me aceptará así, tan casi entera, pero tan completamente incompleta.

No sé si el banco de lunas las cambia por otras nuevas, si admite lunas así como mi alma, tan heridas y tan tristes, tan casi llenas, tan casi enteras, casi tan las de siempre pero tan  faltándoles la tajadita de melón que nos dejaba redondas y perfectas antes que se inventasen las paredes, las rozaduras y los niños malos.

No sé que pasa cuando miro a la luna y veo que le falta el mismo cacho que me falta a mí y nos miramos ella yo tan así, tan con ganas de llorar y tan queriendo brillar con todas las fuerzas y que no se note mucho el abollado que deforma el brillo y lo deja tan así... tan poco redondo. 

Isabel Salas

jueves, 4 de julio de 2019

POESÍA DADARRIMADA


Antimeter 
sin golpear.

Desfallecer.
Arrinconar
sin esperar.

Antisocial,
antihumedad,
antesdeayer.

Redescubrir 
la gravedad
antinormal
de amanecer.

Y soportar,
sin importar,
la soledad
de despertar.

Isabel Salas


martes, 2 de julio de 2019

DEJAR DE CREER


Dejar de creer
es mucho peor 
que dejar de querer.

Más eficaz, 
más cruel, 
más letal,
mucho más poderoso.

Dejar de quererte
vendrá con el tiempo
pero tus mentiras
mataron mi fe
y nada que digas 
hará que yo pueda
volverte
a creer.

Isabel Salas