Pensaemas

jueves, 17 de diciembre de 2015

SER ARTISTA


¿Cuántas fotos de esa torre hemos visto?
¿Cuántas fotos de la luna?

Y entonces llega alguien 

y hace la misma foto, pero a su manera,

y nos deja ver un ángulo nuevo de lo mismo de siempre.

Eso es ser artista.


Hablar de amor, de besos, de disgustos,
de niños muertos.
Cantar sobre mineros o sobre guerrilleros.
Pintar putas que parecen señoritas con miradas de niña 
y reinas que parecen prostitutas, 
baratas y vulgares,
a pesar de sus lujos y sus collares.

Con las siete notas 
hacer canciones nuevas que nos parezcan nuevas.
Y las canten las putas, los guerrilleros, las colegialas, 
las reinas y los mineros.
Convencidos todos de que el artista...
lo que hizo, 
canción, poema o cuadro,
lo hizo para ellos.

 Isabel Salas
 

Gabriele Caretti

Tour Eiffel: 
extraordinary contrast and perspective. 
Strong, clean and very precise shot.






















sábado, 21 de noviembre de 2015

INCREÍBLE


Parecía increíble.
Parecía mentira.
Y lo era.

Parecía un sueño.
Y lo era.

Parecía doloroso,
oscuro, gris.
Y lo fue.

Tan oscura la noche,
tan negra...
que ya no amanece igual.


Isabel Salas

SUAVE


Mi pelo es suave,
como yo,
como mis labios.
Suave como mis besos
y mi cariño suave.

Suave es mi alma
y suaves mis caricias suaves
que te esperan aquí,
en mi abrazo suave
que aguarda por ti.

Isabel Salas



TU PUERTA

Me has cerrado tu puerta.

Eso dijiste.
Y no es eso lo peor, lo peor es que desde aquí fuera todas las puertas me parecen iguales y ya no sé cual es la tuya.
Todas las puertas cerradas se parecen tanto...
Tanto.


Isabel Salas

ABRE


sábado, 7 de noviembre de 2015

TU ODIO


Hasta comprendo que me odies.

Tus motivos tendrás para verme como me ves. Tus gafas de ver la vida, que te las rompieron cuando eras niño y hasta hoy miras por esos cristales llenos de telas de araña, o son las drogas que usas y te dejan así tan podrido como una rama podrida del árbol muerto que ya ni respira ni sirve para ser nido, o tal vez sea tu semen atorado que te perjudicó el cerebro o algo.
No lo sé. 

Lo que no entiendo es tu necesidad de hacérmelo saber. Ese empeño que pones en estar seguro de que lo sepa yo, como si tu odio necesitara materializarse de alguna manera y golpearme para existir de verdad.

Hacer ruido de cosa real que sale de tu cabeza y rompe cosas a golpes para tomar conciencia de que está vivo.

Siempre los golpes.
Tus golpes en los muebles, en las puertas, en mi alma, en el perro, en la esperanza, en la pared del pasillo, en la lámpara que me gustaba, en mi cara, en la tranquilidad del alma, en mi boca.

Y el silencio de después de sonar los golpes que nos hace flotar en el espacio como naves agotadas que se miran de lejos sin entender muy bien como se sale de esa película de terror y guerra en las estrellas.

Isabel Salas

lunes, 2 de noviembre de 2015