miércoles, 11 de diciembre de 2019

IRME A LA MIERDA




Tienes que confiar
en la justicia.

¿En qué justicia?
Cierra tu boca, 
silencia tu estulticia.
Sólo veo impudicia
en ese tribunal
que esconde un basural
repleto de malicia.

Te tienes que fiar
de los profesionales.

¿Cuales profesionales?
No digas tonterías.
Observa a esos chacales
de mentes criminales
y mirada inmoral.
Veneno patriarcal
con ropas eclesiales.

¡Cree, espera, confía!
La verdad siempre triunfa, 
incluso en ese antro
de odio y felonía.

No creo, nada espero.
¿Por qué confiaría?

Prefiero declinar
el cuestionable honor
de esperar veredictos.
Y caminar
con paso triunfador
lejos de este escenario
demoledor.

Irme a la mierda,
lejos de los parciales
y crueles tribunales.

Alzar el vuelo, 
ahuecar mis alitas,
cambiar de aries.

Evitar el duelo
de morir en Brasil
si se puede vivir
en Buenos Aires.

Isabel Salas