Pensaemas
sábado, 25 de abril de 2026
SANACIÓN
domingo, 19 de abril de 2026
DISNIA
Es imposible entrar hoy en las redes sociales sin encontrarse decenas de vídeos generados con inteligencia artificial en los que animales aparentemente reales aparecen humanizados o sentimentalizados realizando acciones heroicas.
Salvan a otros animales, cuidan crías ajenas, organizan rescates, consuelan, se sacrifican, forman familias ejemplares o protagonizan situaciones cómicas construidas con una lógica muy cercana al imaginario clásico de Disney. Y sobre todo arrancan lágrimas de abuelitas, y no tan abuelitas, incautas que se creen que son animales de verdad.
La diferencia con lo que siempre hizo Disney es importante: lo que antes se hacía mediante dibujos animados, que nadie confundía con la realidad, ahora se presenta con animales de perfección fotográfica y movimientos verosímiles.
Este nuevo fenómeno necesita un nombre. Un montón de gente ha bautizado estrellas y nadie les dijo nada, así que yo quiero bautizar estos videos con un nombre que me inventé hace unos días.
Propongo llamar a este fenómeno: DISNIA
DISNIA = DISNEY + IA ☺☺☺
He buscado el término con este sentido y no he encontrado un uso asentado que lo defina así. Existen apariciones aisladas de la palabra por otros motivos, pero no parece haberse consolidado como denominación de este tipo de contenido.
Disnia no sería simplemente “animación hecha con IA”. Designaría específicamente esa antropomorfización sentimental, fabulística y moral de animales generados artificialmente, presentada con apariencia de realidad.
No se preocupen que no los voy a invitar a una master class de dos horas para enseñarles cómo usar la palabreja. No estoy vendiendo nada. Lo regalo.
Y no es un caballo de Troya, es un caballo que ha abierto en su establo una ONG para enseñar a las cucarachas a hacer helados italianos.
miércoles, 15 de abril de 2026
CRECE
a destajo.
el hierbajo,
el mutismo.
y otras al lado,
creciendo,
haciéndose tan grandes
tan inmensas,
dejando el corazón tan apretado
de espantos y de ofensas.
se vuelven acertijos
cuando la oveja negra
se transforma en artuña.
crecen adentro
(en cámara de horrores).
que quiebra el baricentro
Y todo crece
y crece
se alarga, se engrandece
me aplasta,
(y sin piedad)
me asusta
y me enloquece.
Isabel Salas
miércoles, 8 de abril de 2026
OCHO BOLAS
Dejaré espacio libre para el próximo.
También le dejo un beso.
Le dejo el aire y las montañas,
para que respire,
le cedo mi asiento en el cine,
mi sombra en la parada,
mi silla en la biblioteca
para leer los libros que un día fueron míos.
Mi lugar en la fila del mercado,
mi toalla en la playa.
Yo estaré muriendo y él naciendo.
Cantará las canciones que yo también canté,
se bañará en mi mar,
jugará con mis olas.
Pedirá los helados como yo,
de todos los sabores
y tendrá como yo,
los cojones,
de pedir ocho bolas.
jueves, 2 de abril de 2026
(MUTIS POR EL FORO)
martes, 31 de marzo de 2026
OTRA MOCHILA
viernes, 27 de marzo de 2026
GERUNDIO
Saliendo del trabajo, cerrando la puerta detrás de sí, ajustándose el abrigo y respirando hondo, el hombre se queda un momento mirando la calle, notando que está lloviendo, observando cómo el agua va cayendo sobre el asfalto. La lluvia está formando charcos y reflejando las luces de los coches que pasan salpicando. Suspirando, buscando en su mochila, encontrando el paraguas y abriéndolo con cuidado, el hombre empieza a caminar despacio, esquivando los charcos, mirando a la gente pasar corriendo, escuchando el ruido de la lluvia golpeando la tela.
Avanzando hacia la parada de taxis, va pensando en la cena, imaginando una sopa caliente, recordando que tiene pan, preguntándose si le queda queso, considerando llamar a alguien, decidiendo que no, prefiriendo llegar a casa, quitándose los zapatos, encendiendo la luz, poniéndose cómodo y sentándose a descansar, terminando el día lentamente, escuchando la lluvia seguir cayendo.
Si encontrara ese texto en un blog literario, diría que es un ejercicio de estilo más que un texto narrativo propiamente dicho. Y con razon.
Se percibe claramente una consigna formal, es este caso la acumulación de gerundios. El texto funciona como demostración de ritmo y continuidad más que como un relato con tensión o conflicto. No hay nudo ni desenlace, no lo leería como si fuera un cuento, sino como "pieza lingüística", casi como un experimento.
El uso continuo del gerundio me produce una sensación interesante pues todo ocurre sin pausas, sin puntos de apoyo, como si la escena estuviera deslizándose. El tiempo verbal genera una atmósfera de tránsito, de algo que no termina de fijarse, lo cual encaja bien con la situación que está narrando. Muestra una sucesión de acciones:salir del trabajo, caminar bajo la lluvia, pensar en la casa.
Todo está en movimiento, nada se detiene.
Es un texto que patina entre charcos.
También diría que el texto tiene algo cinematográfico porque yo siempre busco cine dentro de la literatura. Los gerundios funcionan como una cámara siguiendo al personaje: saliendo, mirando, abriendo, caminando, pensando, imaginando. No hay casi reflexión profunda ni descripción elaborada, pero sí hay una continuidad visual clara, como una secuencia única.
En un blog literario lo interpretaría como un ejercicio sobre el tiempo y la continuidad más que sobre la historia. Un texto sobre el “mientras”, no sobre el “qué pasó”. Eso, literariamente, me hace bastante sentido. Porque el gerundio, en el fondo, es el tiempo de la vida cotidiana. Siempre estamos yendo, pensando, recordando, esperando, volviendo. Nunca estamos del todo en un punto final.
El gerundio es el verdadero presente.
Al menos hoy, aquí, mientras estás leyendo.
Isabel Salas
sábado, 21 de marzo de 2026
QUÉDATE
Un vino rojo y bonito
Quiero que me acaricies el pelo
Que me hables y me toques.
Comer contigo.
Andar contigo.
Que me lleves al cine,
al bosque, al río...
Quiero que me preguntes la hora.
Que me regales un libro
Que te gusten mis zapatos,
mis chistes.
Quiero que quieras quedarte.
que quieras quererme.
Quiero
Y que te pongas bueno
Que tu casa sea yo.
Y tú seas la mía.
Sentarnos en la sala
y bebernos un vino
Isabel Salas







