Ese esfuerzo inmenso
por tejer palabras
desaparece
cuando tú apareces.
cuando tú apareces.
Llegas cerquita y el corazón,
indefenso,
sin necesidad
de abracadabras,
de abracadabras,
ni permiso de dioses
o de jueces,
saca los versos del cajón,
los perfuma de incienso
y hace un ramito
con flores de poesía
con flores de poesía
para alegrarte el día.
Isabel Salas
