Pensaemas

viernes, 19 de junio de 2026

EN CHINO SE PIENSA MEJOR


Rafael Rodriguez se despierta en una habitación que le resulta extraña. Mira a su alrededor. Como en cualquier relato de terror, todo parece normal. Una cama con cabecero de cuero sobre la cual se acaba de despertar,  unos muebles, las mesitas de noche y el resto de los objetos habituales de cualquier dormitorio. Sin embargo, no reconoce el lugar. No recuerda haber estado allí antes ni sabe cómo ha llegado.No sabe si un cuarto dentro de un apartamento o la habitación de algún  hotel.

De pronto, suena el teléfono. Es un teléfono fijo que se encuentra a su lado en la mesita.

Rafael lo descuelga.

—¿Aló?

Al otro lado de la línea, alguien empieza a hablarle sobre una reunión cancelada y las llaves de un coche. Rafael escucha y responde en chino con toda naturalidad. Mantiene una breve conversación tratando de explicar que no sabe a que llave se refieren y cuelga.

Entonces se queda pensando.Cada vez está más preocupado.

Él no habla chino.

¿Cómo es posible que haya entendido lo que le decían? ¿Y cómo ha podido responder en un idioma que no conoce?

Empieza a buscar su teléfono móvil. Lo encuentra, abre la agenda y llama a un amigo y en cuanto Humberto atiende le explica atropelladamente:

—Mira lo que me ha pasado. Estoy en un sitio raro. No sé ni cómo he llegado hasta aquí. Me he despertado en una habitación que no conozco. No sé si esto es una casa o un hotel, porque todavía no he salido de la habitación. Pero es que, además, me han llamado al teléfono fijo, que hace años que no tengo uno, por cierto, y me han hablado en chino, ¡y yo lo he entendido todo y he respondido en chino! No sé si me creerás.

Su amigo contesta con toda tranquilidad:

—Claro, todos hablamos chino ahora.

—¿Cómo que todos hablamos chino ahora? ¿Ahora cuándo? ¡Yo ayer no hablaba chino!

Silencio al otro lado.

—Bueno, espérate —añade—. Ya te llamo. Necesito ver dónde estoy.

Cuelga.

Empieza a examinar la habitación con más atención. Encuentra unos libros escritos en chino. También hay instrucciones de algunos aparatos, todas en chino.

Sale de la habitación y descubre que está en un apartamento. No es un cuarto de hotel. Recorre el apartamento y observa que todo parece ser chino. Los cuadros, las cortinas, hasta la nevera es de una marca china. Los demás electrodomésticos también. Los libros, las etiquetas, el insecticida y el champú, todo está en chino.

Se mira en el espejo del baño.

Se observa detenidamente.

No es chino. Sigue siendo el mismo hombre blanco de siempre. Ojos marrones, tz clara, cabellos castaño y la misma edad que ayer.

No entiende qué ha pasado. No sabe dónde está ni cómo ha llegado allí. No comprende por qué todo a su alrededor es chino ni por qué él mismo puede hablar un idioma que hasta ayer desconocía.

Se queda mirando su reflejo y finalmente dice mirándose a los ojos:

—Debe ser una distopía.