Pensaemas

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lunes, 31 de agosto de 2026

PRESENTACIÓN EN BOLIVIA

 Cultura, amistad, generosidad y gratos momentos

 
Ir a presentar un libro es siempre un momento muy grato para cualquier escritor. Presentar dos es una experiencia inolvidable. Hacerlo en Santa Cruz de la Sierra es un gran honor y sin duda espero regresar a esa ciudad maravillosa que me dejó encantada.
 
El evento sucedió el pasado mes de julio en la casa de la Cultura Municipal que está dedicada al gran poeta Raúl Otero Reiche. Comparto a seguir uno de los poemas de su autoría que más me gustan.
 
 

CANTO AL HOMBRE DE LA SELVA

Yo soy la selva indómita,
la tempestad de aromas de la tierra
insurgiendo en galopes de torrentes.
Por mis venas sonoras
fluye el perfume líquido del sol,
padre del fuego.
Mi pensamiento fulge
en llamaradas de estrellas.
Nací del parto de oro
de la tormenta verde.
No me falta ni el látigo del rayo,
ni las riendas del viento,
para ser el jinete de la aurora
con mi poncho de nubes
y la guitarra de cristal del río
sobre los hombros anchos
del infinito.
Yo soy el que esperaban
los jaguares manchados de luceros,
los toros ígneos de crepúsculos,
los caimanes de hierro,
las palomas de seda,
para la transfusión de sangres
bárbaras.
Yo soy el arquetipo de esta raza
salvaje
que quiso limitar el horizonte,
pisar el borde mismo del planeta
y con el cigarro entre los labios
dejarse caer, dejarse arrebatar
súbitamente
por la inmensa cachuela del
espacio.
Hombre de la llanura sin fin,
más larga que la vista,
más amplia que mis brazos
extendidos
en una imploración de pueblos.
La extensión se me escapa
de las manos,
rojas de palmear en el vacío
para que nos escuchen los silencios.
Tengo en los ojos los diamantes
de nuestras minas de chiquitos,
la cólquide oriental,
la que da chonta para el arco
y guayacán para la hoguera.
Mi corazón es la colmena
y mi cerebro el hormiguero.
Vibran mis músculos de boa,
se abren cantando mis arterias.
Mis labios sangran
en el grito de luz y aroma del clavel.
Yo soy el hombre de la selva,
perfume, cántico y amor,
pero encendido de relámpagos,
pero rugiendo de huracanes.
Yo soy un río de pie.

(De Obras completas)

jueves, 18 de junio de 2026

DESPUÉS DEL VIAJE

 

Ha sido un viaje muy interesante e intenso. Málaga quedó atrás hace apenas unas semanas y, sin embargo, todavía la siento cerca. Me he traído un pedacito de su cielo en el corazón, como siempre que voy.

Unos cuantos  días mediterráneos de luz,  amigos, familia, encuentros, entrevistas, y conversaciones alrededor de Materfiesto. 

Fueron pocos días, es verdad. Apenas el tiempo justo para presentar un libro que es mucho más que un libro para mí. Después  Zaragoza. Allí pasé lindos momentos con una de mis amigas más queridas, su hija y su yerno. Y en seguida Barcelona, donde tuve la oportunidad de charlar en el local de Plural 21 con amigos, conocidos y gente nueva que se acercó gentilmente a escucharnos.

De Barcelona a Escocia para pasar unas semanas con mi hija mayor y mi yerno. Acampada en una playa, paseos por Edimburgo, compras, paseos en Glasgow, ratos en familia y la oportunidad de volver el agua de Escocia que es sin dudas la mejor que he bebido en mi vida.

Todo junto ha sido simplemente maravilloso.

Quiero contaros que presentar Materfiesto en Málaga, mi ciudad natal, y hacerlo además en El Pimpi, tuvo algo de círculo que se cierra. No solo por el lugar, ni por la gran emoción de regresar con mi séptimo libro bajo el brazo, sino porque esta presentación marca para mí el final de una etapa muy importante de mi vida. Una etapa dura a ratos, lluminosa y combativa en otros momentos, pero necesaria. Una etapa que me transformó como madre, como mujer y como escritora.

Materfiesto nació de  mi convicción de que el vínculo entre madres e hijos no puede ser tratado como una pieza administrativa, ni repartido, ni corregido, ni intervenido sin comprender antes su raíz vital.  

Por eso quiero agradecer, de corazón, las reseñas que han acompañado este libro y que han sabido leerlo con atención, con respeto y con hondura.

Gracias al diario AS que publicó la reseña titulada “Materfiesto, el manifiesto de Isabel Salas en defensa del derecho de las madres”, de Carlos Cariño. En ella  se recogió la presentación en El Pimpi y se destacó el sentido político, jurídico y vital del libro.

Gracias también a Café Montaigne, por la reseña “La realidad y el poder - A propósito de Materfiesto. Política disruptiva con voz de madre”, por Tomás Salas. Una lectura generosa y profunda sobre el libro, su título, su carácaterfiesto-el-manifiesto-de-isabel-salas-en-defensa-del-derecho-de-las-madres-f202604-n/?utm_source=chatgpt.comASter de manifiesto y su voluntad de ruptura frente a lo establecido.

Y gracias a Ibone Olza, por leer Materfiesto y compartir su mirada. Encontrareis su texto publicadoel 1 de mayo de 2026 en su web, bajo el título “MATERFIESTO: política disruptiva con voz de madre, de Isabel Salas”, donde lo define como un libro necesario y contundente, breve, bien escrito, y capaz de sintetizar cómo se construyen los mandatos patriarcales que siguen gobernando el mundo.  

Un honor leer lo que ella escribió y cómo lo escribió.

No sé si una autora puede pedir mucho más que eso: que su libro sea leído de verdad. No solo mencionado o fotografiado junto a una taza de café sino leído con pensamiento, con sensibilidad y con esa forma de atención que hoy parece casi una especie en peligro de extinción.

Hoy, tras asimilar todo lo vivido en los últimos meses, siento que Materfiesto ya ha salido al mundo.

Ya no está solo en mis manos. Ahora pertenece también a quienes lo leen, lo discuten, lo recomiendan, lo subrayan, lo cuestionan o lo hacen circular. Y eso, para una escritora, es una forma de felicidad bastante seria. Aunque intento escribirlo con una sonrisa y sin perder la humildad, tengo que confesar que también me siento muy orgullosa sin que se sienta contradictorio.

Por último quiero deciros que con esta presentación en Málaga cierro una etapa que ha durado diez años.

No cierro lo vivido, porque lo vivido nos acompaña siempre. No cierro tampoco las causas que defiende este libro, porque siguen abiertas y son urgentes. Pero sí siento que algo en mí puede descansar. Algo ha sido dicho. Ha encontrado su forma. La mejor forma que he sabido darle. 

Y desde este lugar, desde mi casa en Argentina, en mi querida Córdoba, siento que puedo volver a mis otros temas literarios y a mis personajes. Como dirían algunos, recuperar mis obsesiones narrativas.

Volver a esa zona de la escritura a la que llamo Pensaemas.

Gracias a quienes estuvieron en Málaga.
Gracias a quienes leyeron.
Gracias a quienes reseñaron.
Gracias a quienes acompañaron.
Gracias a quienes comprendieron que Materfiesto no era solo un libro más, sino una forma de poner en palabras una verdad que llevaba demasiado tiempo esperando.

Lo agradezco de corazón.

Y ahora sí, concluyo esta etapa con alegría, alivio, gratitud y con muchas ganas de seguir escribiendo.

Isabel Salas
Argentina, junio de 2026