sábado, 28 de febrero de 2015

TAN TRANQUILO

Llegas con tus sonrisas y tus palabras , 
me llenas de ganas de besos 
y después te vas. 

Te llevas el sol, 
dejas un agujero en el cielo y te quedas tan tranquilo. 

¿Te parece bonito? 
¿ No comprendes el peligro que tiene?
Por ahí caben todos los reptilianos.
 Y sus madres.

  Isabel Salas

domingo, 22 de febrero de 2015

PRÓRROGA PARA MADRES


No es mi madre, es la tuya, 
la que hoy esta intentando estirar el tiempo de juego.
Ella esta mal y tú estas triste.
Medio corazón en casa y el otro medio junto a  ella
que lucha en el hospital.

No es mi madre, pero un día lo será,
porque  esa hora  decisiva
de intentar alargar la vida,
les llega a todas,
y los ojos queman de pensarlo.

No es mi madre hoy, pero como si fuera.
Entiendo tu dolor.
Me pongo en tu lugar.
Lloro contigo y por ti.
Por ella.
Por todos los adioses inevitables 
que un día llegan...
y separan a los hijos de sus madres.

Hoy no es tu madre nada más,
es un poquito mía también, amigo,
y de todos los hijos que estamos en el campo
espectadores de ese juego duro
donde la copa es de vida o muerte
y no hay segundo premio.


Parece que está difícil, pero ella es brasileña.
Pentacampeona.
Ella sabe que hasta el último aliento 
un partido malo puede dar la vuelta
y acabar en prórroga.

Tomara que assim seja e ela consiga virar esse jogo.
Eu aqui...na torcida, desejando esse desejo brasileiro
que abarca tudo  e que sempre gostei tanto...
Tudo de bom.
Muitos beijos. Força.

Isabel Salas



Ojalá que así sea y ella consiga darle un giro al partido
Yo aquí con los hinchas, deseando ese deseo brasileño
que lo abarca todo y que siempre me gustó:
TODO LO BUENO
Muchos besos
Fuerza

jueves, 19 de febrero de 2015

ESPABILA



No quiero asustarte,
pero a veces,
 al mirarte...
me pareces tan muerto
que dan ganas de enterrarte.

Isabel Salas



lunes, 9 de febrero de 2015

SIN PROMESAS

No me pidas promesas,
pídeme besos.
Las promesas las tengo que inventar...
pero besos tengo.

Isabel Salas

miércoles, 4 de febrero de 2015

MI AMOR POR LOS DICCIONARIOS


En casa de mis padres había un DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO ABREVIADO, con siete tomos de diez cm de ancho cada uno y sus dos apéndices.

Con dos cojones.

El sentido del humor de ESPASA-CALPE me marcó para siempre y muchas veces lo incorporé en momentos de crisis, como aquella vez que tuve una bronca con un novio peruano y después de estar gritándole casi dos horas, él me preguntó si ya había terminado, si estaba más tranquilita. Y le dije que sí, que mucho más y que podía darle gracias a Dios porque había usado para putearlo la versión abreviada del Espasa.

Los libros eran azules, pesados, con papel finito de ese de biblias y el lomo negro con adornos dorados que le daban un aire solemne de libro importante lleno de verdades.

Me encantaba hojearlo y ojearlo. Sentir sus hojas suaves con las yemas de mis dedos chicos. Cerraba mis párpados y jugaba a deslizar mi dedo índice por cualquier página, parándolo de pronto encima de cualquier cosa, abría los ojos  y entonces con precisión litúrgica, de esa que sólo los arzobispos y los niños saben imprimirle a cualquier gesto bobo, leía la definición.

Cosas de niños.
Jugar al diccionario.

Jugaba a desgastar mi digital paseando por Rusia, arrastrándola como un dedito transiberiano lleno de deportados, imaginando que un día si la policía me fichaba se admiraría por mi ausencia de huella, sin sospechar jamás que la perdí en un diccionario. 

Deslizaba mis ojos por aquellas ilustraciones en blanco y negro, por tantos pie de foto, por tantas descripciones de personas y lugares, tantísimas palabras,  tantas definiciones, abreviadas o no, que al final fue inevitable que nos encariñásemos mi Espasa y yo.

Allí aprendí la diferencia entre cíclope y clítoris, zutana y sotana, leí todos los sinónimos de fornicar y comprendí que Ansiedad, aunque también es sustantivo femenino singular, como Piedad y Soledad, no sirve para bautizar mujeres debido a  sus especiales singularidades.

Una vez, alguien se rió de mí cuando en la lista de los diez libros que más me habían marcado, yo incluí los siete tomos uno a uno. No dije nada de los apéndices para dejar sitio a otros tres libros normales.

Me jodió aquella burla, no tanto porque insinuaron que yo era tonta, más bien por el desprecio con que trataron a mis siete tomos de lomos dorados. 

De aquel cenutrio que se rió de ellos,  no recuerdo ni el nombre, la verdad.

Los otros tres, que completan la lista del TOP DIEZ de libros más amados, han cambiado con los años. Conforme he ido madurando,  han evolucionado mis gustos literarios, pero mi Espasa-Calpe S.A. completo y del tirón, sigue conservando el primer lugar en mi corazón, por orden alfabético y dentro de un pareado como acabáis de ver.

Por cierto, cenutrio significa hombre lerdo, zoquete o estúpido. Que yo sepa no existe la versión femenina del insulto, aunque también existen mujeres lerdas y estúpidas  hay que definirlas usando otras palabras.

Para eso sirven los diccionarios, para insultar con propiedad, para comprender lo que leemos, entender el mundo y ser más feliz o no.

Isabel Salas 

lunes, 2 de febrero de 2015

LAS GAFAS DE CINZANO


¿Alguien sabe dónde venden las mágicas gafas de Cinzano?
Las anunciaban en la tele hace años. Unas que  cuando te las pones puedes ver el lado bueno de la vida.
Con los amigos y en compañía podías descubrir  el nuevo sabor rosa de la vida mirando a través de una copa rosada.
Con ellas se veía todo un poco mejor, con más alegría... de otro color. Parecían geniales.
Yo he probado hoy con todas las que tengo aquí, las de lejos,  las de cerca, las de sol, las de buceo, las de tres dimensiones y lo veo todo bastante mal.

Pocos colores, el mismo sabor de siempre...
Poca alegría.
Un lunes negro, digamos así, como si hubieran caído todas las bolsas de valores de todo el mundo.

A ver si con las gafitas me animo un poco.