sábado, 23 de febrero de 2019

miércoles, 20 de febrero de 2019

CALMA, MAR, AMAR



Calma en mar. 
Así. 

Calma en alma, 
mar en alma, 
calma en mí. 

Con tu voz de calmar, 
tu voz de amar. 
tu voz de mar. 

Así, 
sin más, 
con mar. 

Con la calma en mar 
del mar en calma.

Isabel Salas

lunes, 11 de febrero de 2019

DESEOS



Se llenó de pronto
 el saco azul de mis deseos 
como se llenan los estadios 
para una final, 
o los patios para los recreos. 

Un lleno muy lleno, 
completo y total.

Deseos 
de cosas que nunca he tenido, 
y otros más caseros. 

Deseos 
que tuve hace tiempo 
y que con el tiempo perdí.

Algunos 
sonaban igual que un latido 
que late en los ecos de un sueño 
que nunca dormí,
y otros eran cascabeles 
con ruido de plata 
que olían a fiesta, 
a luna, 
a prohibido,
al vino sagrado que un día bebí.

De nuevo, 
por fin, 
los deseos llenaban los huecos 
del saco vacío.

Lo adornaban de nuevo 
con flecos de ropa de baile,
perfumados con clavo, 
clavel y canela.

Y todo iba bien.
Todo.

Hasta que fui 
a enseñarte mi saco.

Feliz, 
impaciente te busqué 
y te vi.

Te encontré llorando en la playa, 
 anhelando el pasado.
Añorando
 el amor de tu álbum de fotos,
la mejor, la primera.

La que supo robar tu verano 
y te dejó
 para siempre 
anclado y dañado
en la primavera.

Isabel Salas








domingo, 3 de febrero de 2019

MI LUGAR AL SOL


Después de varias semanas sintiéndome un elefante en la cristalería, hoy por fin ha amanecido el día con el ruido acelerado de páginas pasando. Lo acompañaba un aire anaranjado de esos que lo pinta todo con colores de mesita de terraza esperando que lleguen los clientes. Me quedé feliz porque necesitaba recordar exactamente eso, que no todas las sillas estarán llenas cuando llegue al próximo lugar donde me esperan.

Me reconfortó la idea. Era una de esas ideas con música incorporada, olía a sábana caliente de sol y a tostada con miel. Su llegada sirvió para que pudiera sonreirle un tantito a mi alma malherida y animarla a empaquetar. 

Otra vez llega la hora de hacer maletas y de nuevo el viaje nos llama. Más trenes, más kilómetros, nuevos lugares nos esperan. Por enésima vez nos alejaremos de lo que no pudo ser y trataremos de llegar, a lo que sí quiera serlo. Dejaré atrás otro corazón rodeado de inexpugnables muros, y me esforzaré en olvidar como brillaban los ojos de su dueño o como me habría gustado que dijera mi nombre adornándolo con estrellas.

Detesto ese aroma de guerra perdida al que huelen algunos perfumes masculinos, impregna mi ropa de derrota y me hace temer que el destino se burla de mi, que de nuevo llego demasiado tarde y todos los asientos están ocupados, todo el pescado vendido y todas las esperanzas muertas.

Hoy amanecí con el propósito renovado y solemne de seguir caminando hasta encontrar mi lugar al sol: Esa silla que fue hecha para mí y me espera, vacía, templada y ansiosa.

Isabel Salas

viernes, 1 de febrero de 2019

CARNE DE CORAZÓN



Me gustaría acabar con todo ese arsenal de penas y por fin, poder tener un corazón hecho de carne de corazón y no de tripas.

Isabel Salas