lunes, 18 de enero de 2016

POBRE LOBO



A veces se siente desesperadamente solo en ese mundo hostil rodeado de ovejas aburridas y sumisas. 

Busca otros lobos entre el rebaño para poder tener un amigo, alguien con quien jugar y correr....pero es difícil. Los pocos lobos que hay viven como él, intentando disfrazarse de cordero para no llamar la atención de esas ovejas crueles y vengativas que odian la fuerza y la valentía.


Las odian porque son cualidades que admiran desde su acomodada inercia de rebaño correctamente pastoreado, y el odio de los débiles es mortal.



...Pobre lobito.

Isabel Salas

miércoles, 13 de enero de 2016

LECHE DERRAMADA



Hay que reconocer que da cierto gustito saber que alguien, que te perdió por idiota, llora  hoy mirando alrededor sin entender muy bien dónde te metiste.

Hay una cierta justicia poética en esas lágrimas tardías que ya no significan nada y sin embargo, compensan un poquito las muchas que lloraste tú.

martes, 12 de enero de 2016

TE MIRO


Con mis ojos abiertos te veo grande, 
pero cuando los cierro hago un milagro.
Vuelvo a verte chiquita, te cojo en brazos.
Te canto musiquitas.



Con mis ojos cerrados te siento mía,

pero cuando los abro, hago un esfuerzo
para verte mujer y abro mis brazos
que te vieron crecer.

Con mi mente consciente te dejo ir,
corto todas las cuerdas para que vueles.
Te imagino cometa bailando libre.
Ha llegado la hora, debes partir.



Y otra vez la palabra ...

partir de parto, partir de ir.
La palabra tremenda que me partió dos veces,
que siempre que aparece me parte en partes.
En dos, cuando naciste para que tú salieses.
Y ahora....que te vas,
para dejarte ir,
me parte en mil.


Isabel Salas





viernes, 8 de enero de 2016

TÚ Y TU CASTILLO



Construiste un castillo en las nubes, lleno de torreones , almenas, puentes levadizos, promesas y murallas protectoras.
Precioso.

Un castillo encantado completo y funcional, perfecto, inaccesible, plantado en las alturas de la nube más amplia, protegido del mundo, de la realidad, de los olores de la vida, del sudor, de los gritos de parto y de  las lágrimas negras de la soledad.

En tu castillo todo es majestuoso, inmaculado, blanco, suave, grandioso, impenetrable, bello.

Nada puede atacarlo.

Nadie puede habitarlo.

Ninguna fuerza podrá sostenerlo.

Cualquier día, cualquier soplo de viento lo desmoronará.

Sin embargo, no tendremos que lamentar desgracias personales, las fantasías no sangran, se deshilachan zarandeadas por brisas de realidad, y sin estruendo, se diluyen en el espacio junto a otras cosas igualmente fáciles de olvidar.

Isabel Salas

ESE DÍA


sábado, 2 de enero de 2016

RESEÑA ALICIA BARROSO


Reseña de Alicia Barroso

Lo he leído . 
Te diré que me considero unas de esas personas que , lejos de quejarse y dejarse llevar por la derrota , canto como tú cada vez más alto para superar " el ruido que la ciudad nos hace ". Es por eso que este libro me ha parecido un canto hermoso a la libertad , al optimismo , a la vida . No podía faltar también el amor . 

Estoy convencida de que todos nos vemos reflejados en algunos de tus poemas o en algunas de tus historias . Poemas dulces, sutiles que hablan del amor , del dolor , de la añoranza ...
Me gustò mucho esta frase " las faldas de las mujeres se levantan con risa ".
Un libro alegre , ameno , sentimental y próximo tal y como te imaginé a ti , su autora , al ver esos ojos tuyos .

Gracias Isabel .
Suerte y besos !











TODO



FOTO: Juliako Bernal       http://www.juliako.es/


Mi corazón quiere todo.
Quiere quererte,
y quiere
que te quieran mis ojos y mi boca.
Quiere que yo te quiera
de cualquier modo
y a mi sangre convoca,
gota a gota
para vencerte.

Quiere ganar la guerra,
donde quien gane
logrará tenerte.

Por eso 
discutimos
mi corazón y yo.
Las treguas incumplimos
los acuerdos rompemos.
Los dos
sufrimos.

Yo por querer quererte 
con cuidado,
y  él 
porque quiere que con cuerdas y besos,
te amarre a mi lado.

Él quiere
 que yo quiera quererte 
pese a todo.
A pesar de las dudas,
de los miedos,
y las
incertidumbres.

 Quererte,
por encima del miedo de perderte, 
de pasados,
heridas, óxidos 
y herrumbres.

Lo quiere todo
ese corazón mío, que conmigo 
discute
cuando de ti huyo.
Muerde y grita, 
que sí, 
que ya fue mío,
pero ahora
por así quererte,
es tuyo.


Isabel Salas