domingo, 31 de mayo de 2015

HASTA LAS FLORES

            "Cuando nadie las mira, hasta las flores bailan"


            Isabel Salas

VIVIR

 "Al final el bien siempre vence, pues el mal es la muerte y no hay victoria en morir. Vivir es vencer y vencer es vivir bien."

Isabel Salas

miércoles, 27 de mayo de 2015

SERÁ QUE LES GUSTA


Me pregunto que Dios cruel hace con que los vecinos que rodean a alguien que sufre violencia verbal o física, casi siempre, sean sordos. Como si no bastasen los gritos y los golpes, la soledad, el miedo y la humillación continua, a todo lo malo que sufren niños, adultos o ancianos maltratados, se le añade a ese infierno un ramito de dudas crueles:  porqué nadie escucha las gritos, nadie llama a la policía, nadie se conmueve, nadie ve nada, nadie oye nada y aún se escudan cobardemente en la disculpa de que es la víctima quien debería denunciar. 

Pidámosle a los bombardeados, a los masacrados , a los golpeados, a los violados, a los torturados y a todos los que sufren abusos que denuncien ellos también, así como se les exige a las víctimas del maltrato doméstico, y  digamos lo mismo que decimos en esos casos, no hay que meterse, si no dicen nada será que les gusta.

Isabel Salas

viernes, 22 de mayo de 2015

COMPATIBILIDAD







Nuestra locura es tan compatible que ni se nota que estamos desquiciados. 
Yo bipolar, tú tripolar, y los cinco nos llevamos estupendamente.

Isabel Salas

domingo, 17 de mayo de 2015

ÁRBOLES DE MAR

Cuando las sirenas
salen de su mar a buscar estrellas,
necesitan 
la ayuda de seres del bosque.
Árboles y hadas
les sirven de antenas.

Las hadas se esconden y nadie las ve ni las oye,
los árboles se visten de almenas
guardando el camino,
 y habrá uno especial que la apoye.
Su árbol
que transforma el dolor en color
y le guía el destino.

Y así,
como hay caballitos de mar y de tierra,
 estrellas de tierra y de mar,
hay sirenas con piernas andando caminos 
de hierbas y piedras.

O pintados 
en paredes de casas y muros de vidrio
por manos amigas 
que saben mirar y pueden con letras y tintas,
ayudar a cuidar.

Isabel Salas

lunes, 4 de mayo de 2015

NADA FALTARÁ



 
El niño en la cuna, 
durmiendo.
Carita vacía, flotando en el sueño
sin miedo, sin frío, 
yaciendo
en la paz de su mundo pequeño.

Boquita cerrada, barriguita llena.
La mente de esponja que todo lo absorbe,
que crece
soñando que nadie la frena, cien por ciento libre. 
Que nada te encorve.

Tengo quien me cuida, tengo quien me ama,
me duermo tranquilo.
Nada faltará.

La madre en la silla, 
mirando
con miedo, con frío con preocupaciones.
Las cejas juntitas, 
el sueño observando, boquita apretada, ardientes pezones.
La mente de madre  que todo lo teme,
 cavila, 
sospecha de todo, no para un momento.
Atenta vigila.

 Tengo a quien cuidar, tengo a quien amar,
duérmete tranquilo.
Nada faltará.

Isabel Salas


viernes, 1 de mayo de 2015

VIDEO COSAS QUE SE ROMPEN


TAL VEZ

Tal vez
 si hubiéramos podido amarnos, 
no nos amaríamos como nos amamos. 

Tal vez
 si las cosas fueran diferentes 
habríamos intentado ser algo uno del otro. 
Novios,  
tal vez pareja, algo más que nada.
Tal vez incluso 
habríamos intentado hacer planes, 
hacer cosas juntos, 
vivir juntos, 
compartir la casa, 
salir con los hijos tal vez.

Y casi seguro 
la habríamos cagado , 
como tanta gente.

Tal vez si las edades fueran otras...
las circunstancias otras, 
otros los miedos, 
y los problemas. 

Tal vez 
lo habríamos tomado en serio. 
Pero al no poder ser,  
ha salido así, 
improvisado, espontáneo.

Sin hacer ni un plan, 
sin jamás hablar de mañana, 
sin esperar milagros. 

Han pasado años, 
han pasado cosas, 
han pasado besos, 
han pasado y pasan 
horas de amor y sexo. 

Abrazos con risas,  
llantos, 
con confidencias,  
cariños, 
preocupaciones 
y todas las cosas 
que adornan la vida.

Y pienso que tal vez, 
sólo tal vez, 
esas horas improvisadas robadas al cotidiano 
valen por todos los planes 
no planeados. 

Tal vez en esos años 
hemos sabido amarnos 
más que mucha gente 
que comparte helados con los niños 
o que divide gastos. 

Tal vez sea ese el secreto, 
dejar rodar  los besos, 
las sonrisas y los abrazos 
y ver que es lo que hacen, 
donde se paran, 
o que dibujo dejan en las pieles que arañan,  
cuando rodando 
empujan los días
y los años.

La mía, hoy, 
tiene dibujos tuyos. 
Dibujos dibujados sin  escalas ni reglas, 
sin objetivo. 

Son dibujitos hechos por ti 
en mí 
durante el tiempo que compartimos 
sin que seamos nada, 
sin salir en familia 
ni planear futuros.

La tuya, me he fijado, 
también tiene arruguitas  
que no estaban allí cuando te conocí. 

Me gustan mucho, 
aunque son sólo tuyas las veo como mías, 
como si en estos años 
al ir brotando delante mío 
alrededor de tus ojos o de tu boca 
fueran una especie de firma 
que yo he firmado 
en un cuadro inventado.

Te imagino  dentro de unos años 
mirándote al espejo 
y entre todas las arrugas que entonces tendrás , 
tal vez
 mirarás las que nacieron en los años 
que compartiste conmigo 
y me recordarás.

Te imagino viejo, 
sonriendo ante el espejo. 
Pasando tu dedos por esos surquitos 
como hago yo hoy 
cuando jugando 
te  digo que te pones viejo.

Finjo que son ríos 
y mi dedo es un barco que nada en ellos 
mientras dibujo en ti 
caricias que te hablarán de mí
 cuando yo ya no esté.

En ese día, 
espero que al mirarte te veas por mis ojos. 
Si te concentras bien y piensas fuerte, 
podrás sentirme. 

Verme de nuevo como soy hoy, 
abrazadita a ti después de amarnos, 
contándote mis cosas,
 escuchando las tuyas y pidiendo jugando 
dime que no me quieres.

Y  bajito respondas, 
sin que nadie te oiga, 
tal vez 
con la misma sonrisa de esta tarde,  
lo mismo que  hoy me dices
claro que no,  
no digas tonterías.

                                         Isabel Salas





PUENTE DE SILENCIOS

Se quedó callado.
Dejó que el silencio la abrazase.

Permitió que se hiciese denso pues sabía que el silencio tiene poderes secretos. 
A veces se solidifica entre dos personas y las aísla como un muro...
pero otras, al endurecerse se convierte en puente y el más valiente puede atravesarlo para tocar al otro.
Él era valiente y un buen arquitecto de silencios, así que cuando el suyo estuvo firme y sintió que ella estaba esperándolo en el otro lado alargó su mano y la tocó.


Isabel Salas 


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