sábado, 28 de marzo de 2015

HOMBRE ESPECIAL

A veces él leía lo que ella escribía y una sonrisa se dibujaba en sus testículos. No es que él fuese un hombre especialmente risueño, simplemente era un hombre especialmente cabrón.

Isabel Salas














4 comentarios:

  1. jaajajajajaj, brutal Isabel! Me matas! No habrá paz para los malditos! No más sonrisas testiculares. Un abrazo

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  2. Jajajaj si si una peculiaridad muy masculina ;)
    ¡Un abrazo muy grandote!

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    Respuestas
    1. Pues sí hay que ser masculino para reírse con los huevos.
      la verdad

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