viernes, 28 de abril de 2017

CAJA

Un gato tarda tres días en perdonarte que lo hayas metido en una caja de mudanza, pero si lo metes con su manta favorita, en sólo dos días ya vuelve a mirarte. Lo hace con una mirada impregnada de reproche infinito de gato salido de caja de mudanza. Decepcionado, desengañado, contrariado, desencantado ... pero te mira.

Y tú, convencido, prometes nunca más hacerlo.

Isabel Salas

2 comentarios:

  1. Ante una mirada así... prometemos cualquier cosa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Claro, son unos maestros del chantaje emocional visual esos bandidos.

      Eliminar

Gracias por comentar. Tu comentario será publicado después de revisado. Abrazos