miércoles, 24 de diciembre de 2014

SIN PILAS


Las penas de los niños parecen de juguete,
pero son de verdad y funcionan sin pilas.

Isabel Salas

4 comentarios:

  1. Es cierto. Y son los puntapies que da la vida para que vayan creciendo. Algunos sublimarán esas penas y ls transformarán en el mtor que los haga llegar lo más lejos posible. Otros iran alimentandose de odio para conformar una personalidad complicada y hasta peligrosa. Pero eso es la vida. Nadie lo piensa cuando alegremente lo larga al mundo. Cuando nos damos cuenta ya es tarde. Y lo malo es que la experiencia de uno no sirve para los demas. Y entonces, absurdamente, el ciclo vuelve a repetirse.

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    1. Sí. Siempre me preocupa como se minimiza el dolor cuando es un niño quien lo expresa.
      Sufren de verdad e intensamente y las consecuencias pueden ser nefastas.

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  2. Así es, porque su memoria es corta y su ilusión es larga, inagotable hasta que la vida les vaya mostrando nuevas páginas...Lo peor ocurre cuando después de la pena viene otra pena, y otra, y otra...Y en estos momentos, y en este país, España, para much@s niñ@s, las penas vienen una detrás de otra...

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    1. Así es por desgracia, y si fuese sólo en España, podríamos estar contentos, pero no, es mundial.
      Millones y millones de niños sufriendo por cosas muchas veces evitables.
      Un abrazo Cris.

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