sábado, 9 de mayo de 2015

DESNUDEZ EXTREMA

  

Cuando te quites la ropa quítate también la vergüenza,
quítate el pasado, el miedo de que duela,
el asco.
Cuando te desnudes, desnúdate tanto
que vengas a mí, desnudo del todo.

No como el día que naciste.
No.
No quiero un niño.
Ven como aquel  día aciago
segundos antes de herirte,
 o justo media hora antes de la primera decepción 
o de la primera herida mortal.

Haz un viaje en el tiempo, 
si puedes,
y viste de nuevo aquella piel nueva
de hombre sin marcas.
Prepara tu pellejo y tu alma
tus ojos, 
tu boca. 

Ven a mí así.
Pizarra limpia, arena de amanecer.
Pared de caverna
antes de descubrirse el fuego 
y los pinceles.

Ven a mí así, con extrema desnudez,
que yo te quemaré con pinturas de fuego 
que no hieren
y te enseñaré  como se tratan
los que se quieren.

Isabel Salas

2 comentarios:

  1. WUAUU..... QUIÉN NO QUERRÁ SEGUIR TU CONSEJO. BELLÍSIMO POEMA. SE ME PONEN LOS PELOS DE PUNTA DE LA EMOCIÓN QUE ME PROVOCA.

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    1. Gracias Anita, tú como yo tienes un fondito de niña que no hay edad que lo elimine...
      Un gran abrazo

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